amspw.org nº 3 - Septiembre 2004
c a r t a s d e l o s l e c t o r e s
... viene de el cañamazo, aguja, hilos y tijeras, pero a mí me parece que sin concentración y paciencia, mucha paciencia, de nada sirve el hilo y todo lo demás.Un día al salir de misa con mi abuela (que sufrió la guerra y sus consecuencias posteriores), le pregunté cuánto había echado al cepillo, ella me contestó que un duro, pero que para Dios eso suponía más que un millón de un millonario. Yo no sé si el Párroco sería de la misma opinión, me temo que no, pero el ejercicio de paciencia que nosotros aplicábamos al petite point era como el duro de mi abuela, y nos gustaría que el Párroco se diera cuenta y nos lo agradeciera. Estas pequeñas cosas ayudan mucho a superar la convivencia entre afectados e histéricos.
Emma
a p a r c a m i e n t o s e d e
Las cosas de palacio, van despacio, y después de haberlo solicitado en Febrero, por fin el Excelentísimo Ayuntamiento de Madrid nos ha concedido una plaza de aparcamiento reservada para vehículos de minusválidos en la calle Las Naciones, justo enfrente de nuestra portería.Negociaremos con el Ayuntamiento para que permita que todos nuestros asociados, independientemente de si disponéis de tarjeta de aparcamiento de minusválidos o no, podáis usar la plaza. Pero de momento, rogamos a todos aquellos que no tengáis dicha autorización os abstengáis de usarla, puesto que podríais recibir la correspondiente multa.



